Escena final

La maleta no cierra bien. Lógico he metido tantas cosas. A ver, toca revisión: alegrías todas, penas solo las relevantes, sonrisas y lágrimas equitativamente repartidas. Sentimientos casi todos, solo he dejado fuera algunos que no me gustaron. Con las emociones pasa lo mismo. Los buenos y malos recuerdos bien ordenados. Y poco más.

Perfecto, ahora la maleta cierra.

Fuera me espera puntualmente un coche, del que se baja una mujer que me ayuda a meter la maleta.

–Su cara me suena mucho -le pregunto-

Ella sonríe pícaramente.

-Bueno Carlos, sé muchas cosas de usted.

–En ese caso podemos tutearnos, si te parece bien.

–Perfecto -me contesta-

De repente me mira y rompe a reír …

-¿De qué te ríes? -Le pregunto sorprendido-

–De lo que estás pensando Carlos.

–Pero, ¿Cómo puedes saberlo?, ¿Tanto me conoces?

-Jajaja soy tu imaginación.

-Pero eso es jugar con ventaja

–Más bien digamos que compartimos muchas cosas.

Nos ponemos el cinturón de seguridad.

-¿Tú dirás dónde vamos? -me pregunta-

Y pensativo, le contesto…

-No. Dímelo tú, que para eso eres mi imaginación.

Autor: Carlos Montalleri

Ahorremos explicaciones, nunca emociones

23 comentarios en “Escena final”

  1. Joer, que susto, pensé que te venía a buscar la Parca y tenías que hacer la maleta de tu vida a toda prisa. Con la Musa seguro que lo pasarás bien, dicen que es muy ocurrente.
    Saludos 🖐️

    Le gusta a 1 persona

Los comentarios están cerrados.