Castillos en el aire

Imagen: Montalleri – Castillo de Coca – Segovia

Observando la belleza del Castillo de Coca, pensaba en su construcción que data del siglo XV, hecha sin duda, con buenos cimientos.

Cimientos que sin embargo, suelen faltar a “los castillos en el aire”, expresión que siempre me ha parecido curiosa y que indica que estos castillos, suelen derrumbarse más pronto que tarde, al abrigo de una esperanza que no se cumple.

En realidad, pasar de fantasear a ilusionarnos solo está separado de una fina línea. Y ese es el ejercicio que propongo, coger un folio en blanco y un lápiz y dedicar un tiempo a la reflexión sincera para escribir al desnudo, aquellas cosas por alocadas que sean, que nos hubiese gustado llevar a cabo y que obviamente tengamos pendiente de hacer, casi siempre subordinadas a nuestros “motores de vida”.

Esos “motores”, generalmente están basados en el amor, la familia, el trabajo, la amistad, el estudio, pero hay momentos en los que alguno de los motores falla y es necesario rectificarlo o incluso cambiarlo.

Tal vez sea el momento de retomar las ideas escritas en ese papel en blanco. Aquello que nunca pudimos hacer, ni terminar, puede que ni siquiera empezar.

Aquellos castillos en el aire, que quizás hoy, desde una nueva perspectiva, podamos al fin comenzar a construir con fuertes cimientos.

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Volando voy…

imagen: Marina
Imagen: Marina

Volar ha sido siempre el sueño del ser humano. Sentir esa libertad ante el infinito marcado por el sol y las nubes. Sentir esa sensación peculiar, ese impulso, esa mezcla de poder, de grandeza, compatible con sentirse  a la vez, pequeño ante semejante inmensidad.

Por volar también se entiende, tener alas en la mente para dar pasos en la vida, desde la imaginación hacia la libertad. Palabras, hechos y emociones que despegan a riesgo de vientos, pero cercanos al cielo.

Según esta acepción del verbo, una persona a la que admiro y aprecio, ha volado muchas veces mostrando su valor, su coraje, su necesidad de salir de espacios oscuros y agobiantes, con su inconformismo, con sus decisiones.

Y ahora esa misma persona, ha volado de verdad, no solo a través de las emociones terrenales sino surcando el cielo. 

Después de un duro e intenso aprendizaje, ha volado por primera vez sola, sin la compañía de su instructor.

Estaba radiante y me envió la foto que ilustra este post.

Y me consta que ha sido feliz. Enhorabuena Marina.

Guapura

Imagen: Montalleri

Sobre fondo amarillo, destaca un insecto que nos cae bien, que nos produce simpatía. La mariquita como la llamamos aquí, ese coleóptero  que gusta a los pequeños y que se sube confiado a nuestra mano o a nuestra ropa.

Y además son ecologistas. Sí, porque se alimentan de pulgones y eso contribuye a evitar la acción de insecticidas, en las cosechas que son afectadas por esos desagradables visitantes.

Y el caso es que la mariquita no deja de ser un escarabajo, pero eso sí bastante más guapo que otros.

Algo debe de tener que atrae a los pequeños, porque si le pones a un niñ@ en una mano un escarabajo pelotero, probablemente echará a llorar o se lo quitará de encima, pero si le pones en una mano una mariquita, se quedará embelesad@ con ella.

Siempre ha habido guapos y feos.

Golosa

Imagen: Montalleri

Es Golosa como pocas, no le importa correr el riesgo de ser aplastada sobre la mesa. Muchos la consideran una visita incómoda, incluso peligrosa.

Hoy sin embargo, es su día de suerte. Se ha topado conmigo.

Me gustan los insectos desde pequeño, así que observo como se “zampa” el azúcar detenidamente y durante un buen rato, sin prisas.

Terminada la faena y terminado también mi café, veo como el camarero se acerca con su bandeja. Entonces ahuyento a mi visitante, antes de que el camarero termine con la historia drásticamente. Y se echa a volar con parsimonia.

Supongo que si pudiera razonar, pensaría en lo pesado que es ese humano que la ha ahuyentado ahora que tenía la panza llena de azúcar, sin dejarle ni siquiera echarse una siestecita al sol.

No tendrá una vida larga, pero hoy no era el día designado para su final. 

Señales

 

Circulando por Almeria me encuentro estas señales que muestran una cierta desconfianza hacia el conductor.

Poner seis señales de velocidad limitada en tan pocos metros, es como preguntarnos si ha quedado bien claro que hay que ir más despacio.

También hay personas que nos lanzan mensajes contundentes, aunque no siempre los entendemos.

A menudo es por simple despiste, tal vez por dejadez, incluso por comodidad.

Otras veces sin embargo, es por falta de compromiso y en el peor de los casos por maldad.

Al igual que sucede en esta carretera almeriense, hay mensajes en la vida, que son más que evidentes.

Solo necesitamos querer entenderlos.


imagen: Montalleri

Otro Dakar

 

Cuando el Rallye Dakar se celebraba en Africa, se ideó un rallye paralelo, llamado Dakar Solidario, con la intención de llevar ayuda humanitaria a los paises que atravesaba la carrera.

Hace ya 11 años, en 2007, tuve el privilegio de participar en ese proyecto, que nos permitió ver la realidad desde una óptica muy diferente


Imágenes: Dakar (Senegal) – Montalleri