Estofado

Mildred acudió al juicio muy nerviosa, la acusación era de homicidio y las primeras sospechas hablaban del efecto de un veneno. No sirvieron de atenuante, las diez dioptrías de Mildred, que esa mañana cocinó sin sus gafas, ni que hubiera equivocado los botes de las especias.

Sin embargo, la investigación policial, concluyó que Greg no había fallecido por el efecto de ningún veneno, sino por un problema vascular.

Pese a ello el fiscal resaltó como detonante, el pésimo estofado que preparó la acusada.

Por ello el juez accedió a la petición del fiscal y la sentencia fue unánime y ejemplarizante: tentativa de homicidio gastronómico.

La condena, cuatro meses de prisión, que Mildred pasaría en las cocinas de la cárcel de mujeres de Orange Duck y una participación obligada como reinserción en el célebre reality “The Most Dangerous Chefs in the World”.

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Rotonda

Entraron a la vez en una rotonda, casi se chocan; entonces detuvieron los vehículos y desde el interior comenzaron a dispararse sin piedad.

Un ciclista intentó mediar pero también le dispararon.

Los daños colaterales afectaron a un conductor de autobús que no podía pasar obstaculizado por los coches y por ello también comenzó a disparar.

En medio del cruce de disparos, un hombre de edad puso algo de cordura.

Por fortuna a él no le dispararon.

Y por fortuna, solo se dispararon insultos.