Rodaje

Lili había escuchado un ruido en la cocina, se asomó con precaución y vió cristales rotos en el suelo y una enorme mancha de sangre. La tapa del arcón congelador estaba entreabierta.

Se acercó sorteando los cristales y abrió el arcón. El grito fue desgarrador, casi un alarido que puso los pelos de punta a todos.

“Corten” gritó el director… “Bravo, bravo Lili, que realismo, que grito desgarrador, que escena, fantástica … que expresividad, lo has bordado querida, cualquiera diría que has visto un muerto jajaja”.

Pero Lili estaba temblando y completamente en shock. “Jimmy” dijo Lili dirigiéndose al director, “hay un tipo en el congelador”.

La policía llegó al cabo de unos minutos en medio del nerviosismo generalizado.

Hermann, el ayudante de dirección, preguntó a Jimmy, “Jefe ¿que hacemos con la escena?” y el director le respondió, “nada, absolutamente nada, la escena es grandiosa e hiperrealista, no la vamos a tocar, queda tal cual, Lili está espléndida, el show debe continuar Hermann, aunque lo sucedido no estuviera escrito en el guión”.


Imagen: https://pixabay.com

Luces y música

Bajaba de madrugada por la estrecha calle de doble dirección cuando ante mi sorpresa, un coche subía por mi  carril. Nos detuvimos frente a frente. Distinguí que era de la policía local. Me quedé quieto y él conductor del otro coche también. De repente encendió las luces de emergencia del techo que iluminaban secuencialmente la oscuridad de la calle. Así que yo encendí mi aparato de música, porque luces y música se llevan bien.

El policía bajó del coche y me preguntó si le estaba vacilando y yo le respondí que no, pero que molaban las luces. Me dijo con dudosos modales, que apagara la música, cuando comenzó a sonar en mi equipo la canción de Rosendo “Maneras de vivir” y entonces súbitamente le cambió la cara y empezó a tararear la canción como ensimismado.

Al rato se recompuso y gritó apaga eso, coño que es tarde. Y añadió pensativo, “Me encanta Rosendo, que crack, que tiempos…” se volvió a su coche como si buscara algo y salió con una foto suya con Rosendo, por supuesto dedicada. “Con toda mi fuerza para mi amigo Paco Paquete”.

Me quedé sorprendido, “Joder como mola Paco, digo agente o agente Paco”

Chaval no te pases, conmigo, anda márchate, no voy a sancionarte por una puta bombilla fundida”.

Antes de entrar de nuevo en el coche, le pregunté ¿Disculpe agente, está usted bien? y Paco o el agente Paco me respondió “No pienses que estoy muy triste, si no me ves sonreír, es simplemente despiste, maneras de vivir….. Voy aprendiendo el oficio, olvidando el porvenir, me quejo sólo de vicio, maneras de vivir”.

Sorprendido arranqué el coche y me fui. Por el retrovisor vi a Paco imitando que tocaba una guitarra imaginaria….. mientras la voz rasgada de Rosendo nos explicaba cuales son las maneras de vivir.

 

Modales

“¿Pero se puede saber que haces ahí?. Este no es tu hábitat. ¿No te das cuenta del peligro que corres?. Me encanta verte aquí y observarte con pausa, pero una casa está llena de peligros para tí”.

“Anda quédate quieta y dame unos minutos para que me ponga algo decente encima y te lleve a otro lugar”.

Y allí estabas esperándome de manera obediente. Te iba a recoger cuando me di cuenta de que fuera también correrías peligros, así que decidí llevarte a la terraza, llena de plantas, donde estarías a gusto y donde creo que tienes un montón de colegas de todo tipo.

Nadie es perfecto ni tú tampoco, he leído que cerca del 40% de las mantis, decapitan al macho durante la cópula… ejem…no quiero ser crítico, pero vaya modales…y ahora que lo pienso, no sé si eres hembra o macho, la verdad no querría tener ningún cargo de conciencia.

 foto: de mi álbum de ilustres vecinos

lykánthropos (λυκάνθρωπος)

En la entrada anterior a esta, os hablé sobre las sensaciones de complicidad que me produce un gato negro con el que me cruzo con frecuencia y que me mira fijamente y se estira coincidiendo exactamente con mi bostezo. Es tan curioso como inquietante.

Por eso algun@s de vosotr@s, como Mayte, Sadire o Carlos, habéis insinuado que podría ser mi alter ego.

Con esos pensamientos y antecedentes me da un poco de miedo contaros mi gran secreto, aquello que me sucede en las noches de luna llena, cuando mis mandíbulas crecen junto con unos colmillos enormes que se afilan solos y mi cuerpo se llena de pelo a la par que se ensancha musculosamente…porque eso es lo que realmente me sucede…

Eso explica que, si habéis observado, jamás publico entradas en las noches de luna llena… porque suelo estar muy ocupado.

 

Cruce de Miradas

gato-negro-silueta

Las mañanas si no llueve, son deliciosas para pasear por el pueblo, incluso si me siento observado.

Es un gato negro, de ojos oscuros.  No se separa de mi camino.  A su lado me detengo.  Me mira y me reta.  Le mantengo la mirada y me agacho como si fuera a darle algo.  Pero el gato sabe que es un engaño, ni se inmuta.  Seguramente está preparado para defenderse, pero no quiere que note su nerviosismo.

Me huele, su mirada me inquieta, incluso me recuerda a alguien.  Súbitamente el gato se estira desperezándose y al instante yo bostezo. Nos miramos.  Sonrío.  El gato maúlla. Mañana más.

Clepsidra

Se encontraba ensimismado contemplando el funcionamiento de una clepsidra, en la que el agua marcaba los tiempos gota a gota.

Corría el año 1.200 a.C. y en realidad Naeem ignoraba que estaba midiendo el concepto tiempo, porque no existía como tal.

Su padre Anum, contemplaba a Naeem y no entendía la fijación de su hijo con ese extraño invento traído desde lejanas tierras.

Padre” dijo Naeem “los días del calor son más largos que los del frío, pero no sabemos qué significado tiene”.

Es sencillo hijo, el clima seco y caluroso es un don de los Dioses que nos permite trabajar más y mejor y poder recogernos para el descanso cuando hemos avanzado mucho en nuestros quehaceres”.

Pero padre, yo estoy cansado y tengo hambre y como el día es largo, me canso más” señaló Naeem.

Y el padre le respondió con cariño, “hemos de trabajar cuando las lluvias lo permitan y comer cuando sintamos hambre y descansar cuando el cuerpo nos avise y amar cuando sintamos el deseo” “Disponemos del don de los Dioses de acuerdo a nuestras necesidades”. 

Mientras se acercaban a su aldea, Anum pensaba que midiera lo que midiera ese extraño aparato que tanto atraía a su hijo, nada podía ser mejor que aprovechar el día de acuerdo a nuestras necesidades vitales, sin extrañas mediciones de las partes del día que seguramente no servirían para nada.

Malditos inventos…


 

Imagen: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2458290

Despido

Miguel era contable y de los buenos. Su vida se desarrollaba en medio de balances, cuadres, cuentas de resultados, amortizaciones y un sinfín de conceptos contables y financieros. Incluso en su vida personal, solía aplicarlos con destreza y oportunismo casi literario.

Pero una mañana, fue fulminantemente despedido sin causa aparente.

“Es usted un excelente profesional Miguel y puede contar con nuestras mejores referencias, pero queremos dar un vuelco al departamento financiero y usted ya no da el perfil que buscamos”.  Eran las palabras del director general a las que Miguel no daba crédito. Camino a casa en el autobús, Miguel pensativo, escribió en un papel….

Me he dejado la vida

Trabajando en este empresa

Como buen profesional,

Y la ayuda recibida

Puesta sobre la mesa

De mi balance vital,

Es la carta de despido

Como balance sin cuadre

Como importe amortizado,

Y me siento incomprendido

Por este mal resultado,

Y me acuerdo de la madre

De semejante cabrón

Que de forma natural

Y sin que exista razón

Ni causa profesional

En la calle me ha dejado,

Sin importarle un comino

Sin preguntar demasiado

Acerca de mi destino,

Veinte años de un plumazo

Y ha terminado el romance

En la mesa un puñetazo

Y ahora a superar el trance

Esperando que mi sino

Cuadre de nuevo el balance