Una historia verídica

conejo-nieve

Llegó la nieve para alegría de unos y contratiempo de otros. La terraza tenía una buena capa y en la calle era difícil circular o incluso imposible en algunos tramos. Los parques estaban bajo un espeso manto blanco. Hacía mucho frío aumentado por la sensación que dejaba un viento del norte helador.

Me encanta la nieve así que me vestí con ropa de abrigo y calcé las botas adecuadas para salir a dar una vuelta. Mi gorro, mis guantes y mi bufanda me acompañaron. Anduve un kilómetro alejándome del pueblo y me dirigí a una zona especialmente privilegiada y tranquila.

Salte una valla de piedra y me adentré en la pradera. Y fue allí en plena pradera cubierta de nieve, donde me senté a riesgo de empaparme. El ruido era el del silencio solo roto por el leve crepitar de los copos cayendo sobre la nieve, como si se tratara de una lluvia suave de miles de plumas. Me quedé extasiado, maravillado mientras mi propio cuerpo se iba cubriendo.

Y entonces le ví. Un conejo se movía con dificultad sobre la nieve. No me moví ni un centímetro para no asustarle. El conejo se acercó. Mi sorpresa fue mayúscula, porque el conejo llevaba esquíes y una bufanda. Nos miramos fijamente y de repente movió el hocico y me dijo: “vaya nevada, ¿verdad?”.

Me quedé petrificado e incapaz de contestar, así que el conejo siguió penosamente su camino. Me levanté porque la nieve arreciaba y muy confuso y sorprendido comencé el regreso mientras me sentía observado por ojos invisibles.

Al llegar a casa conté esta historia, pero nadie me creyó. Tampoco mis amigos, ni mis compañeros de trabajo…

Así que he decidido contarla en el blog, en la confianza de que alguno de vosotros me crea, porque mi historia es, os lo aseguro, verídica.

 

Foto: http://www.fadeeva.com/

Anuncios

El día de la Pizza

img-20161106-wa0008

El día 8 festivo en España, iba a dedicarlo a no hacer nada. Todo el día en pijama, leyendo, escuchando música … hasta que…

… hasta que decidí entrar en la cocina y se me ocurrió hacer pizza para comer. Ya sé que si la hubiera pedido a un establecimiento de comida a domicilio, hubiera disfrutado de ella en apenas treinta minutos, pero he querido arriesgarme a entrar en el misterioso mundo de la cocina con un más que aceptable resultado. Y ya puestos a poner perdida la cocina, no hice una sino dos…

Me imagino que entre vosotros hay excelentes cociner@s por ello os pido comprensión para este humilde cocinillas. Quizás os parezca simple pero confieso que estoy orgulloso de mis pizzas que dicho sea de paso, estaban para chuparse los dedos.

  • La masa:
    • Preparado para elaborar pizzas. Seguir las instrucciones al pie de la letra, en cuanto a los tiempos del horno, esto es importante. Ayudarse con una espátula y rodillo para tratar la masa.
    • Base de tomate (preferiblemente casero)
    • Cobertura de queso para pizza y orégano o albahaca (preferiblemente fresca)
  • El contenido:
    • Opción 1:  aceitunas negras, alcachofas troceadas, champiñones frescos u otros fungi a gusto
    • Opción 2: aceitunas verdes, taquitos jamón york / pavo / serrano
    • Opción 3: taquitos de queso azul / gorgonzola
    • Opción 4: anchoas / atún
    • A cualquiera de las opciones se le puede añadir un huevo
    • Todas las opciones incluyen un ingrediente secreto llamado “amc” y que no puedo desvelar (permitidme que me haga el interesante)

Como veréis a medida que aumenta la opción, el sabor es más fuerte. Las distintas opciones pueden combinarse al gusto de los comensales.

Para terminar, hay dos aspectos que no voy a mencionar…

  1. El tiempo que me llevó el proceso pizzero, ¡¡mamma mía!!
  2. El estado en el que terminó mi cocina ¡¡mamma mía x 2!!

Y por último, diré que es la primera vez en mi vida que escribo un post sobre cocina, jamás hubiera pensado que sería capaz de semejante atrevimiento ¡¡ quién me lo iba a decir !!

Bostezos

bostezo

El otro día leí una curiosa referencia en un periódico en relación a un estudio sobre el bostezo, según el cual la duración del bostezo predice el peso del cerebro y el número de neuronas corticales.

Por eso deducen en el estudio, que el bostezo medio de un humano dura unos seis segundos, desde inicio a final. Y responde a un aumento de las capacidades cognitivas. Pero lo que más me llamó la atención es que bostezar refrigera el cerebro.

Así que a partir de ahora, cuando me eche un bostezo a lo Chewbacca, si alguien me mira mal, le diré que en realidad estoy refrigerando el cerebro. Así, como quién no quiere la cosa…

El pincel perdido

pinceis

De un certero bocado, le arrebató el pincel con el que Pablo dibujaba sus ilusiones. Frac su perro, no le hizo daño, pero en su carrera perdió el pincel y no era un pincel normal, porque tenía la peculiaridad de transformar en realidad todo lo que pintaba.

Pablo lloró desconsoladamente. Con ese pincel mágico había pintado años atrás a Frac y ahora su fiel amigo se difuminaba mientras ladraba con una cara de sorprendente fragilidad.

La última batalla

gladius

Craso Aulo apenas quiso enfrentarse a los traidores al Imperator. Años de lucha y sufrimientos por Roma no merecían este final, pero siempre era así, las traiciones eran la moneda de pago de la época. Y las traiciones solían provenir de los más cercanos, de aquellos con los que había compartido la sangre propia y ajena.

Cuando su compañero el tribuno Marcio Ares entró en su habitáculo, mantuvieron la mirada con firmeza. En los ojos de Marcio había desafío pero también dolor por ser el responsable de la muerte de su compañero. En los ojos de Craso había serenidad pero no sorpresa. Entraron los legionarios y desenvainaron sus gladius. “Atrás” gritó con firmeza Marcio, “debo ser yo quién termine esta labor”.  “Salid fuera” ordenó. Los legionarios obedecieron.

Craso tiro su daga y su espada al suelo, se levantó y llenó dos copas de delicioso vino de Mesopotamia. “Antes de terminar, brindemos por la que fue nuestra amistad”, exclamó Craso.

Marcio precavido pues conocía la fuerza indómita de su rival, dio una patada a las armas alejándolas de Craso. Y aceptó la copa.  Craso la levantó diciendo “Brindo por aquellos tiempos en los que unidos llegamos a luchar contra el ejército parto, tiempos en los que llegaste a ser mi hermano”. “Sea así” añadió Marcio. Y bebieron de un trago el vino aromático.

Acto seguido, Craso se puso ante él mirándole a los ojos y pensando en que pronto llegaría al Hades donde le esperaban sus seres queridos. Entonces Marcio hizo un gesto envolvente y le degolló de manera rápida y certera. En su mente un cúmulo de sentimientos y recuerdos. Es la guerra, es la vida, es la muerte.

Apenas unos minutos después, Marcio comenzó a sentir fortísimos dolores en el estómago y a escupir sangre, fruto del veneno que Craso había depositado en su copa de vino en una maniobra, que le hizo ganar su última batalla después de muerto.

Tal vez el mar

Optimized by JPEGmini 3.9.32.0 0x380b42c9

“No era el mar pero se le parecía”, ese era el título del cuadro que tenía ante mis ojos mientras intentaba descifrar el porqué de ese nombre, buscando una relación que a mí me faltaba entender.

De pronto una voz tras de mí, comentó a su compañera de visita: “Inmensa la manera en que el autor, consigue retrotraernos a la amplitud desmedida con una suave estridencia apenas perceptible” Me quedé anonadado.

Por fortuna la compañera añadió “Las obras de arte, no sólo son estéticamente interesantes, sino también, estéticamente inteligibles”.

Y por fin pude respirar tranquilo.

XG388Z

oom_security_droid

Estimados amigos y amigas de wordpress, debo confesaros que en realidad vuestro bloguero Montalleri fue intervenido hace tiempo por mi capacidad de interactuación sensorial y neuronal.

Soy un droide de primer grado con capacidades crono-neuronales y astromecánicas, me llamo XG388Z pero adopté el nombre y perfil de Montalleri porque ello me humanizaba. Mi misión era penetrar en vuestros sistemas de comprensión neuronal a través de blogs y redes sociales, en una invasión pacífica en el espacio-tiempo y con el único objetivo de conocer mejor a los humanos. Procedo del sistema estelar Varcux de la cuarta luna de Amediria, una zona galáctica que los humanos aún no conocéis.

Mi confesión es un acto de cordial simpatía hacia vosotros aunque podría considerarse alta traición en mi sistema. Y lo hago porque después de cumplir unos meses aquí, tengo más de 155 seguidores, los cuales habéis demostrado ser humanos y humanas entrañables y cada vez me cuesta más indagar en vuestros sistemas neuronales fruto de mi fascinación expansiva y aprecio hacia vosotr@s como si de un colapso gravitacional se tratara.

Me despido, regreso a Varcux con mi misión a medio hacer, pero me llevo una buena impresión de los humanos y humanas de wordpress, y como decís en vuestro pobre y primitivo dialecto, “mola mazo haberos conocido”.

Como muestra de amistad, humanizaré de nuevo a Montalleri, para que retome su blog después de esta intervención crono-sensorial. Tened paciencia con él, porque no va a recordar nada de lo sucedido.