Auto de fe

Imagen: Pixabay

Como un enjambre después de recibir la pedrada de un niño, así sentí caer sobre mí las miradas de los presentes.

El comité de dirección había prolongado durante casi seis horas la escenificación del auto de fe: lisonjeándose unos a otros, desviando hábilmente responsabilidades, con esporádicos golpes de pecho, más como gesto de dominio que de contrición, y por fin, expresando su gran visión sobre el futuro de la compañía.

Así que, cuando el presidente preguntó si alguien tenía algo que decir antes de proceder a la firma de las condiciones del despido colectivo, no pude evitarlo, levanté levemente mi mano, le miré a los ojos y dije: “sois unos cabrones”.  

Autor: Carlos Montalleri

Ahorremos explicaciones, nunca emociones

28 comentarios en “Auto de fe”

    1. Es importante levantar la mano, aún con el riesgo de que nos la “corten”. Me cansan los expertos en hacer pase de pecho con las responsabilidades que obviamente no asumen. Visionarios de su propia cuenta corriente.
      Un abrazo Úrsula y buen finde.

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    1. Quedan lejos los tiempos de la inquisición. Pero te aseguro que en los comités de dirección de algunas empresas, hay auténticos herejes y se llevan a cabo actos para defender la ortodoxia de la prepotencia y el compadreo, muchas veces a costa de los trabajadores o del rumbo del propio negocio, lo que les importa bien poco a estos nuevos inquisidores.
      Gracias por tu visita 😊 un abrazo y buen finde.

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  1. Y lo adornarían de tal manera que hasta parecería que les estaban haciendo un favor a los trabajadores…
    Bien por la nota discordante, debería haber muchas más para componer una sinfonía más justa.
    Un abrazo, Carlos.

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    1. Así es Estrella, lo has clavado, al final poner en la calle a los trabajadores terminará siendo “lo mejor” para ellos.
      Me temo que a esos niveles la sinfonía siempre será injusta. Pero quedan otros recursos.
      Un abrazo y buen finde.

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    1. Para poder decirlo hay que estar allí. Las decisiones se toman en exclusiva de los poderosos, o de los que se creen que lo son. Desde luego decirlo allí es tener valor y las ideas claras. Y luego está el miedo que es libre y no entiende de injusticias cuando se trata de estas situaciones.
      Un abrazo Paloma y buen finde.

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  2. En otros expedientes fue sinergia la palabra clave, con idéntico resultado, la draconiana reducción de personal en una muy rentable empresa pública privatizable. Creo que no merece la pena levantar la liebre. Un abrazo.

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