Azabache

Anoche sin ir más lejos, Carlos tuvo una cena de esas que sirven para socializar más allá del entorno habitual de amistades. Su amigo Miguel estrenaba casa después de una obra numantina e invitó a un grupo de amigos a una cena informal de picoteo que prometía ser agradable y entretenida. Y de verdad que lo fue.

En todos esos eventos siempre aparece la persona que sabe de todo y que padece de incontinencia verbal. Uno no sabe a ciencia cierta como comienzan algunas conversaciones, lo cierto es que en un momento determinado se comenzó a hablar de adopciones a raíz (nos enteramos después) de una película que pusieron en La 2 de televisión española. Una amiga de Miguel comenzó a criticar las adopciones en base a experiencias que «le habían contado». 

Criticó las adopciones y a los padres adoptivos bajo un prisma de egoísmo de dichos padres, considerando las adopciones como una moda social, especialmente la de niñas de origen chino. Según le habían contado, muchos niños adoptados eran realmente comprados. Y arremetió contra los padres adoptivos que ya eran padres biológicos acusándolos de  egoistas y de adoptar como si fuera un capricho.

Todo ello generó una controversia y discusión (por fortuna educada) entre los invitados, muchos de los cuales, en desacuerdo total, le dijeron que sus fuentes de información, no eran muy fiables. Miguel conocedor de la situación de Carlos, le echaba miradas de soslayo a las que éste no contestaba salvo con su propia mirada seria.

Solo al final de la discusión Carlos le propuso a la mujer en cuestión,  enseñarle una foto de sus hijos, tomada este verano pasado. Se le quedó mirando, dispuesta a decir que guapos son, cuando le mudó la cara.

-¿Estos son tus hijos? preguntó a Carlos

-Sí, los tres, respondió éste

En la foto se veía sonrientes a su hijo mayor, alto y espigado, a su hija intermedia, rubia y deportista y a su hija pequeña, una maravilla de pelo rizado, ojos negros y piel como el azabache.

La mujer roja como un tomate, intentó articular palabra, tal vez una explicación o disculpa, pero Carlos no le dió la oportunidad. Simplemente le dijo suavemente que era muy fácil hablar con la seguridad que da la ignorancia.

Y se marchó en búsqueda de una cerveza bien fría.

Autor: Montalleri

Ahorremos explicaciones, nunca emociones

48 opiniones en “Azabache”

  1. Totalmente de acuerdo con noteclaves. Lo flipante es cuando defiendes una opinión con uñas y dientes, y tú mismo empiezas a darte cuenta de que estas diciendo una tontería, pero ya te has lanzado en barrena, y a ver quien te para…
    Un relato muy chulo y real como la vida misma, note. Y me lleva a recordar algo: mi vecina tiene una hija encantadora (igualita, igualita físicamente que ella). Me enteré, muchos años después de conocerla, de que no era hija biológica. Con el tiempo he comprobado el gran parecido que hay entre muchos hijos adoptados (en mi entorno son muchos) y sus padres y hermanos. Quizás sean los gestos o la forma de caminar o el cariño que les une…

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      1. El amor de unos padres no tiene que ver siempre con el biologismo, en ocasiones lo supera con creces. La labor de los padres adoptantes y de los padres de acogimiento es tan importante como la de los biológicos. Hay un enorme parecido entre padre y madres y niñ@s adoptados porque se parecen en gestos, costumbres incluso manías, y eso marca también. La clave es sin duda el amor hacia ellos. Un abrazo.

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  2. ¿Y si los «compran» qué? Nunca entenderé qué puede tener una persona en contra de que un niño sin familia, la consiga, y viceversa, sea el primero o el quinto hijo.
    Unos amigos adoptaron una niña, tenían pensado adoptar otro más tarde y no lo hicieron por lo mal que lo pasaron con la primera. No hay derecho. Y ya no hablemos de parejas homosexuales o personas solas.
    Pero luego esa mujer tendrá hijos y le inculcará sus mismas ideas, que no sé ni cómo calificar.
    Mira que tengo paciencia pero este tema me toca la fibra. Aun así te mando un abrazo 😉

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    1. Gracias por el abrazo a pesar de tu cabreo. No te sulfures más de lo necesario, aunque entiendo el enfado como lo tuve yo mismo. Conozco el tema de primera mano y conozco personas maravillosas dispuestas al esfuerzo personal, humano y económico de dar una vida mejor a quién no la tiene. Pero la ignorancia es pésima compañía y existen quienes opinan sin conocimiento de causa, son gente tóxica y dañina, que conviene combatir con sentido común y firmeza.
      Un fuerte abrazo Luna.

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      1. Pienso que va más allá de la ignorancia. No creo que haga falta tener demasiada cultura general para imaginar por qué se adoptan niñas de China, por ejemplo. Ni pensar demasiado para darse cuenta de que adoptar un niño es más duro económica y emocionalmente que tener uno biológico -hablo de personas que no tienen problemas físicos para tenerlos-.
        En fin, podría extenderme y mucho pero está claro que tú conoces el tema mejor que yo así que encima no te voy a dar la lata, je, je.

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      2. Bueno, súmale a la ignorancia, esa manía de juzgar a los demás y una ausencia casi total de empatía y sobretodo la incapacidad de mirar más allá de su propia nariz. La mezcla de todo ello, da personas como la del texto, ni más ni menos.
        Luna, tu nunca das la lata, al contrario me gusta que haya temas que os lleguen y os toquen la fibra.
        Un abrazo bien grande y te deseo una buena semana.

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    2. Ja, considerando la paternidad como una inversión, llevo una pasta gansa metida para que ahora se esté aprovechando la Merckel. El amor no tiene precio y la paternidad es un trabajo a tiempo completo. Quién iba a pagar por eso si no mediara la necesidad de amar? Un besazo.

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      1. Exacto. Ser padre o madre es duro y sacrificado, compensa pero no por intereses económicos -a no ser que te salga futbolista de élite o algo así…-. Adoptar es un acto muy valiente de amor, y una persona que adopta es todo lo opuesto que se puede ser a egoísta.
        Un besote.

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      2. Bellas palabras Carlos, y muy reales para quiénes tenemos la suerte de ser padre o madre. No podemos ponerle precio al amor, ni a las muchas alegrías y algún disgusto que dan los hijos. Es un pack completo que aceptamos orgullosos. Un abrazo.

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  3. Carlos, me encanta lo bien que relatas y describes el ambiente de esos momentos. Creo que la mayoría, alguna vez, nos hemos encontrado con esos personajes tipo florero, que les gusta destacar en un grupo y generalmente con desatino y descriterio. ¿Quiénes somos para andar siempre juzgando, y además a viva voz? Ese desenlace fue genial. Habrá necesitado mucho más que una cerveza fría, me imagino.
    Siempre es un placer leerte.
    ¡Un gran abrazo, Carlos!

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    1. Gracias Sara por tus palabras. Quién no se ha encontrado a esas personas con incontinencia verbal y lo peor de todo, dispuestas a juzgar en base a criterios de oídas y mal informados. No es que la cerveza fría lo resuelva, pero ya se lo dijo Carlos a esta «elementa» sobre lo lamentable de hablar con la seguridad de la ignorancia. Pedazo de frase, por cierto.
      Un abrazo Sara, siempre son un placer tus visitas.

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  4. Describes una situación social en la que cada uno se atrinchera para sostener la coherencia de su forma de enfrentar la propia vida apoyándose en los prejuicios que más la justifican. Los hijos, aunque sean añadidos, son una necesidad que tenemos los seres humanos de asumir el papel de padres. Vale sí, puedes comprarte un coche, seguro que mola más y sale más barato. Pero ni besa, ni abraza. Un abrazo.

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    1. Me ha gustado el ejemplo del coche. Los prejuicios y los juicios de valor que no son lo mismo, aunque se parezcan, son el argumento de aquellos incapaces de ponerse en el pellejo de los demás. Carentes de empatía y sobrados de soberbia. Un abrazo Carlos.

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  5. No justifica pecar de ignorante, pero de seguro la conversación le ayudó a ejercitar conciencia…
    De antemano desconfío de cualquier opinión que se fundamente con el «me comentaron», a no ser que se trate del estado del tiempo, ahí sí salgo con el paraguas en la cartera.
    Grande, Carlos!
    Abrazo.

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    1. La ignorancia es muy osada, pero también lo es la falta de respeto y los prejuicios basados en que alguien me ha contado. Porque además demuestra una cierta carencia de personalidad. Al contrario, me gusta la gente que rebate ideas con argumentos y sin ocultarse, aunque yo pueda no estar de acuerdo.
      Yo del tiempo tampoco me fio, te confieso que todas las mañanas consulto la previsión por internet en un par de páginas, por si acaso jajaja.
      Gracias Paula por tus palabras. Un abrazote.

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  6. A veces hay gente que por dar su opinión ofende por desconocimiento. Una adopción, para nada es un capricho ni una moda social, es una gran responsabilidad y un acto altruista.
    Un abrazo, Carlos! 😊

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    1. Es que lo del capricho es para …. me callo. Adoptar o acoger menores es por encima de todo un acto de amor y de responsabilidad como bien apuntas. La ignorancia es mala compañía y en vez de informarse opinan sin tener ni idea. Yo valoro mucho a quiénes deciden dar una oportunidad vital a un niño o niña ofreciéndoles un futuro mejor. Niños que son muchos de ellos abandonados y que tienen su propia y pesada mochila emocional.
      Abracada Lidia ¡¡

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    1. En general, no solo en este tema, siempre encontramos gente así. Sin sentido, sin conocimiento, sin empatía pero tal vez con necesidad de sobresalir, así que un buen zasca de vez en cuando les ayudará a bajar los humos. Y tanto más cuanto se trate de temas especialmente delicados emocionalmente como es el caso de las adopciones que ocupa el texto. Gracias Valverde y un abrazo

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    1. Así es, opinar siempre se puede pero con conocimiento de causa y mejor aún con respeto en un tema tan delicado como este. El «zasca» le vendrá muy bien. A mí en general eso de sentar cátedra no va conmigo. Soy (o creo ser) una persona muy dialogante y me gusta el debate, pero siempre bajo unas premisas mínimas de respeto, conocimiento y bastante sentido común.
      Un abrazo Mayte.

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    1. Lo malo es la crítica destructiva, sin aportar nada de valor, porque en ocasiones de una crítica se puede aprender pero ha de ser constructiva, desde luego en el caso del texto está totalmente basada en la ignorancia.
      Por cierto Ani, he visto en la televisión que ha nevado en las cumbre de Sierra Nevada, que bonito debe estar.
      Un abrazo 😉

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      1. Claro! Y no hay peor opinión que la basada en la ignorancia.
        Sii, me enteré hoy! Estuvo lloviendo por acá y no se veia nada, voy a ver si mañana tengo mas suerte 😁 El finde capaz suba!
        Un beso Carlos 🙂

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    1. Las opiniones que no respetan a los demás, dudosamente deben ser respetadas. Y la ignorancia no es suficiente excusa para decir lo que nos viene en gana, especialmente de temas tan delicados como este.
      Gracias por tus visitas. Un abrazo Xibeliuss

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