Bollos

bolloa

Le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete, pero daba igual, Ana lo recogía entusiasmada, porque sabía que eran unos bollos especiales, un lujo en esos años de posguerra. Como siempre, se los entregó a su madre que hizo el reparto habitual, llevándose el bollo más grande a su cuarto.

En una ocasión, Ana se encaprichó del bollo grande, y al morderlo encontró en su boca restos de papel escrito. Su madre al echarlo en falta dentro del paquete, entró en pánico y pensó en huir de la casa. Tardaron unas horas en descubrir que los dientes de Ana se llevaron el mensaje semanal del marido huido.

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Autor: carlos montalleri

... si nos preguntan la hora, no es necesario explicar como funciona un reloj ... cmontalleri@gmail.com

22 comentarios en “Bollos”

    1. Hola Ecléctica, como siempre das en el clavo, si bien no es sencillo para los protagonistas de mi microrrelato. Una cosa es atragantarse con un papel y otra sentir el miedo en el cuerpo. Debieron ser tiempos muy difíciles que me gusta tratar siempre con respeto y con alguna sorpresa. Un placer volverte a leer. Un abrazo para tí y mis saludos a León.

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      1. Muy cierto Carlos, hay muchos tipos de miedos, unos externos y transitorios como los de tu relato, otros internos y permanentes…
        Me viene a la mente el cuadro de Saturno de Goya… devorar o ser devorado. ¿quién sería el miedo en el cuadro?

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      2. El miedo y la prudencia suelen ir de la mano lo que no es cosa mala. Solo si es un miedo irracional se pueden perder los papeles y eso si que es peligroso. Pero todos los miedos externos o internos dejan huella.
        En cuanto al cuadro que mencionas, es tremendo, yo creo que lo que se reflejaba era el miedo del autor, creo que está pintado en plena fase de decadencia física de Goya y aunque el tema es mitológico, su situación personal pudo ayudarle a pintar un cuadro tan “negro” en todos los sentidos. De nuevo gracias por tu comentario. Un abrazo

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  1. Una vez más final con sorpresa, aunque creo que la sorpresa es tu habilidad para cambiar de registro en cada entrada, pasando de lo obsesivo, a lo dramático, a lo humano o a lo humorístico en un pispás y eso no es nada fácil, mi enhorabuena

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